Cuando a Gari le preguntaron qué quería ser cuando fuera grande, respondió sin dudar: ¡una bruja!
Gari tiene diez años, pecas en la cara y un sueño muy claro: ¡ser bruja! Pero no una bruja fea y malvada, sino una brujita buena con una escoba voladora. Sin embargo, poco a poco descubrirá que quizas ser bruja no es tan divertido como creía...









