¿Realmente alcanza el mínimo para vivir? Una odisea en la que viven miles a diario.
En 2007, el escritor Andrés Felipe Solano decidió dejar su buen sueldo de periodista y vivir durante seis meses como empleado de una fábrica textil en Medellín. Las reglas eran claras: nadie podía saber cuál era su verdadera identidad y debía subsistir con el salario mínimo. Cuando regresó a Bogotá,...











