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PlanetadeLibros
Megan Maxwell
Alemanha, 26 de febrero de 1965
 ©Carlos Santana
©Carlos Santana

Megan Maxwell

Alemanha, 26 de febrero de 1965

Es una reconocida y prolífica escritora del género romántico. De madre española y padre estadounidense, ha publicado novelas como Deseo concedido, Fue un beso tonto, Te esperaré toda mi vida, Niyomismalosé, Las ranas también se enamoran, ¿Y a ti qué te importa?, Olvidé olvidarte, Las guerreras Maxwell. Desde donde se domine la llanura, Los príncipes azules también destiñen, Pídeme lo que quieras, Casi una novela, Llámame Bombón, Pídeme lo que quieras, ahora y siempre, Pídeme lo que quieras o déjame, Sorpréndeme, Melocotón loco y Te lo dije. Pídeme lo que quieras, su debut en el género erótico, fue premiada con las Tres Plumas a la mejor novela erótica que otorga el Premio Pasión por la Novela Romántica.

¿Y si lo probamos...?
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¿Y si lo probamos...?

Megan Maxwell

Una novela romántico-erótica que te hará ver que lo que es para ti lo será aunque te apartes, y lo que no, aunque te pongas.

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Sinopsis de ¿Y si lo probamos...?

¡Hola!

Me llamo Verónica Jiménez, tengo treinta y ocho años y soy una mujer independiente, trabajadora, autónoma y, según dicen quienes me conocen, bastante cabezota y controladora. Vale, lo confieso, lo soy. Pero ¿acaso hay alguien perfecto?

Yo era de las que creía en princesas y príncipes, hasta que el mío se convirtió en un sapo y decidí que el romanticismo no era para mí. Así que para horror de quienes me rodean, me impuse tres reglas para disfrutar del sexo sin compromiso.

La primera: no enrollarme nunca con hombres casados. Soy de las que respetan y jamás hago nada que no me gustaría que me hicieran a mí.

La segunda: el trabajo y la diversión nunca han de mezclarse. No no. ¡Ni loca!

Y la tercera, pero no por ello menos importante: siempre con hombres menores de treinta años. ¿Por qué? Pues porque sé que ellos van a lo mismo que voy yo: ¡a disfrutar!

Te aseguro que hasta el momento estas normas me han dado muy buenos resultados. Sin embargo, en uno de mis viajes de trabajo he conocido a Naím Acosta, un hombre de unos cuarenta, seguro de sí mismo, atractivo, sexy y tremendamente romántico, que me está volviendo loca.

Es verlo y el corazón se me acelera. Es oír su voz y toda yo me acaloro. Es pensar en él y noto que en mi estómago corren elefantes en estampida. Sé que somos muy diferentes, pero los polos opuestos se atraen, y nosotros no paramos de chocar, y probar y… y… y…

Bueno, mejor me callo, dejo que leas y cuando termines ya me dirás si tú habrías probado… ¿O no?

¡Hola!

Me llamo Verónica Jiménez, tengo treinta y ocho años y soy una mujer independiente, trabajadora, autónoma y, según dicen quienes me conocen, bastante cabezota y controladora. Vale, lo confieso, lo soy. Pero ¿acaso hay alguien perfecto?

Yo era de las que creía en princesas y príncipes, hasta que el mío se convirtió en un sapo y decidí que el romanticismo no era para mí. Así que para horror de quienes me rodean, me impuse tres reglas para disfrutar del sexo sin compromiso.

La primera: no enrollarme nunca con hombres casados. Soy de las que respetan y jamás hago nada que no me gustaría que me hicieran a mí.

La segunda: el trabajo y la diversión nunca han de mezclarse. No no. ¡Ni loca!

Y la tercera, pero no por ello menos importante: siempre con hombres menores de treinta años. ¿Por qué? Pues porque sé que ellos van a lo mismo que voy yo: ¡a disfrutar!

Te aseguro que hasta el momento estas normas me han dado muy buenos resultados. Sin embargo, en uno de mis viajes de trabajo he conocido a Naím Acosta, un hombre de unos cuarenta, seguro de sí mismo, atractivo, sexy y tremendamente romántico, que me está volviendo loca.

Es verlo y el corazón se me acelera. Es oír su voz y toda yo me acaloro. Es pensar en él y noto que en mi estómago corren elefantes en estampida. Sé que somos muy diferentes, pero los polos opuestos se atraen, y nosotros no paramos de chocar, y probar y… y… y…

Bueno, mejor me callo, dejo que leas y cuando termines ya me dirás si tú habrías probado… ¿O no?

Presentación virtual Hay momentos que deberían ser eternos - Megan Maxwell 02/07/21

Bibliografía de Megan Maxwell

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