Paula de Eguiluz, mujer negra, alta, delgada, con aura de misterio encantador, tenía un poder hipnótico capaz de embrujar a los mismos inquisidores que la juzgaban a muerte y le consultaban las minucias del amor y los sortilegios de la vida cotidiana, como lo hacía también con arzobispos, militares y mercaderes de la época.Robayo ha escrito una novela histórica que prueba sus virtudes...















