Si los emperadores son enviados de dios y dios es inmortal, entonces los emperadores son inmortales. Alrededor de ese dilema el médico que protagoniza esta novela decide acompañar a un todopoderoso gobernante a morir, dado que es incapaz de asumir la enfermedad que lo está acabando por dentro.
Cuando ocurre lo inevitable, el médico queda liberado y viaja a Cuba para ensuciarse de humanidad,...










